ÁNGEL HUMANO.
Cuando ya no te inquiete lo que pase contigo, cuando te quede claro que esta vida es un juego, cuando aquel que te agravia no lo veas enemigo, cuando ya no le busques distracciones al ego. Cuando por igual trates al triunfo y la derrota, y entiendas que las cosas no son lo que aparentan,

