octubre 3, 2022
Madrid, España
Esoterismo

Ficino: Los orígenes pedagógicos del Tarot de Marsella

Entonces la Carta de El Carro parece representar el carro del alma como Platón lo había imaginado y mejor aún, como Marsilio Ficino lo había reinterpretado. ¿Podría ser el caso que el propio Ficino jugara un papel en la elaboración de estas figuras? Pero, ¿por qué lo habría hecho en juegos de cartas? Echemos un vistazo más de cerca a esta persona tan singular.

Villa Medicea de Careggi donde Ficino instaló su Academia Platónica

La Academia de Ficino, sucesora de la Academia de Atenas

Nos dirigimos al pueblo de Careggi, en las colinas que rodean Florencia. Allí podemos encontrar una gran casa que perteneció a Marsilio Ficino. Fue en gran medida transformada a través de los siglos. Esta casa le fue dada a Ficino por Cosme de Médici como recompensa por sus traducciones. Este podría ser el lugar que Ficino evoca en su introducción de las obras completas de Platón. Un lugar que él llama: la Academia.

La Academia platónica fue un lugar de reunión de figuras importantes de la época: Lorenzo de Médici, Marsilio Ficino, Pico della Mirandola y otros. Solían reunirse aquí para discutir sobre Platón. Y era un lugar agradable y bastante hermoso. En su introducción a las obras de Platón Ficino, evoca las actividades de esta Academia.

«Aquí en la Academia Platónica el joven aprenderá útil y fácilmente mientras juega y se divierte, los preceptos de la moral y el arte de la dialéctica. En los jardines de la Academia, los poetas escucharán a Apolo en persona cantando a la sombra de los laureles. Finalmente, en el santuario más profundo, los filósofos reconocerán a Saturno contemplando los misterios celestiales. Mientras, que los sacerdotes concederán a toda la Academia, las armas con las que defenderán la religión contra los asaltos de los impíos».

Marsilio Ficino.

Entonces en la Academia de Ficino inspirada por la de Platón imaginaron armas para luchar contra la impiedad. Los jóvenes entrenados en moral y dialéctica mientras jugaba. En otras palabras, jugaban para aprender. Ficino no dice cuáles eran estos juegos. ¿Qué pasaría si fueran nuestras cartas del tarot? Los juegos de cartas pedagógicos son comunes hoy en día. Pero en el siglo XV ¿no es un anacronismo?

Mazo pedagógico de Thomas Murner

El primer juego de cartas pedagógico de la historia

Nos dirigimos a Milán, en el corazón de la capital lombarda, en el castillo Sforza. La colección de estampados de Achille Bertarelli conserva un notable conjunto de juegos de cartas. Algunos de los cuales datan del Renacimiento. Allí encontramos uno de los primeros juegos pedagógicos de cartas. En el castillo Sforza tenemos un especial mazo de cartas. El juego está fechado en 1515 y fue creado por el monje franciscano Thomas Murner para enseñar los Institutiones de Justiniano a los estudiantes de la Facultad de Derecho.

No podías jugar a este juego con las reglas habituales de los juegos de cartas. El juego se utilizó para memorizar algunos conceptos. El juego era usado por los estudiantes para revisar los Institutiones de Justiniano (un texto sobre derecho romano). Las cartas presentan objetos como peines, bellotas o cubetas. Cada objeto lleva una inscripción que resume uno de los párrafos del texto. El estudiante después de haber tomado una carta se le pedía que recitará de cada objeto el párrafo correspondiente.

Entonces, en 1515, el profesor universitario Thomas Murner había inventado un juego de cartas para enseñar leyes a sus estudiantes. ¿Podría ser que Ficino, unas décadas antes, también habría imaginado un juego para entrenar a sus académicos en filosofía? Existe una carta de Triunfo muy específica que llama nuestra atención por sus similitudes con el Tarot de Marsella.

Leave feedback about this

  • Interés
  • Redacción
  • Temática

PROS

+
Add Field

CONS

+
Add Field
Choose Image
Choose Video